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Miguel Aponte @DoublePlusUT

El régimen está en coma con la Fiscal General, simplemente no sabe qué hacer. Como suele suceder cuando la bandera la porta una mujer, ésta resulta más clara, más valiente y mientras más suavemente habla, mayor es la contundencia de sus acciones y palabras. Intentan acallarla, intimidarla, atemorizarla, cercarla con decisiones jurídicas arbitrarias, ilegales e ilegítimas. Nada funciona. La mujer simplemente avanza.

Que tiene la fuerza de la ley de su lado es mucho; pero como ella misma nos recordó el miércoles 28, otros -como muchos diputados de la Asamblea Nacional- en otros casos simplemente análogos, decidieron actuaciones pasadas ignorando sus propios derechos constitucionales -que en el fondo son obligaciones- y sin hacer valer el mandato popular; fue así como el régimen avanzó más en su proyecto de desinstitucionalización de la República hasta llegar a desconocer a la mismísima Asamblea Nacional, a pesar de ser ésta la institución más legítima hoy porque fue elegida por el soberano con una mayoría más que aplastante.

La Fiscal nos hace ver cómo la política que se “deslegaliza” mientras actúa se traiciona a sí misma; y, lo más importante, nos está dando la lección completa de cómo mantenerse en la Constitución y las leyes, sin perder el tino político y más: cómo la mejor estrategia política tiene que comenzar siendo constitucional. No es que tenemos el derecho de cumplir la Constitución, es que estamos obligados; y mucho más cuando ha sido por mandato popular.

A la fiscal –una chavista de verdad- la anima un argumento tan sencillo como insuperable: defender la CRBV. Eso para el régimen ha sido blasfemo. Hace tiempo ya que se conduce para todo como una secta fanática y no como un cuerpo racional. No le pidamos que entienda que su ruina quedó decretada desde el mismo momento en que se trazó la estúpida idea de usurpar el poder por encima del soberano. ¿Cómo contravenir la fuerza de la fiscal? Una buena Ley buenamente aplicada puede ser más fuerte que los fusiles. ¿O no?

 

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