Etiquetas

, ,

Por Miguel Aponte

La idea que el régimen tiene de la sociedad es muy pobre. Se basa en la ilusión del control: cree posible someter a su arbitrio íntegramente economía, política, historia, valores, significaciones imaginarias sociales, psicología; así termina negándose a la más mínima reflexión y convertido en el peor enemigo de la libertad. En fin, simplificación, voluntarismo e irracionalidad pura. Es esto lo que nos ha traído esta “neoizquierda posmoderna”: funcionalismo e ignorancia populista; carece de verdadera teoría económica y se ha entregado a todas las prostituciones que critica y a otras peores. Un rotundo fracaso histórico: ojalá los venezolanos aprendamos la lección. Pero, ¿cuál es la lección económica?

Índice de miseria

Índice de miseria

La lección es que la economía no determina nada. Punto. Que cuando lo que se quiere es aplicar “recetas”, el fracaso está asegurado. Que ni el marxismo económico ni el liberalismo económico tienen “la” respuesta y, al contrario, se alejan incesantemente de ella. Ni el mercado puede resolver todo “automáticamente”, ni la eliminación de derechos de propiedad puede dar lugar “automáticamente” a ninguna emancipación de clases, porque cuando se eliminan todo termina privatizado por el déspota de turno y porque la tesis de la “guerra de clases” está en el basurero de la historia. La lección es que la única revolución posible no tiene nada que ver con el desprecio por el “otro” ni la toma violenta del poder y mucho menos con la militarización de la vida social; y, por último, que el verdadero desafío es la democracia, sin adjetivos, sin adornos.

Esta democracia no es “otra receta”. Se trata de reivindicar la política y la noción del “ciudadano democrático”. Si le suena impropio o extraño, medite que el autoritarismo que ahora sufrimos ocurre justo por despreciar la política y abandonar nuestros deberes ciudadanos. Se trata de una doble espiral: hay que tener política; pero, además, hay que tener ciudadanos atentos y responsables de la vida política: que participen en las decisiones y las acciones importantes y que no abandonen “lo público” en manos del Estado, los especialistas y los déspotas que, por cierto, tienden los tres a llevarse muy bien.

Que la democracia sea difícil no nos autoriza a degradarla detrás de las excusas de siempre; y es esto lo que hemos hecho para que luego el camino del populismo –y aquí regresamos a la economía– comience a parecer viable y conveniente. Medítelo: ¿cómo es que el siglo XXI se ha inaugurado (y no sólo en Venezuela) con la competencia entre la izquierda y la derecha para ver quién es más o “mejor” populista? La democracia así terminará siempre traicionada, porque populismo y autoritarismo son hermanos carnales. Venezuela hoy es prueba viva de esto. Son lecciones del populismo que tendremos que aprender.

Publicado también en:

Diario el Tiempo de Oriente: http://eltiempo.com.ve/opinion/columnistas/las-lecciones-del-populismo/177096

Petróleo América: 

LaCabraLoca.com.ve: http://lacabraloca.com.ve/?p=2507

Referencias de interés:

El nuevo populismo: http://elpais.com/elpais/2015/03/23/opinion/1427113824_869479.html

La destrucción del espacio público: http://sociologicalimagination.org/archives/15490?utm_content=buffer94fe9&utm_medium=social&utm_source=twitter.com&utm_campaign=buffer

El nuevo autoritarismo: http://prodavinci.com/2015/03/28/actualidad/el-nuevo-autoritarismo-por-sergei-guriev-y-daniel-treisman/?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+Prodavinci+%28Prodavinci%29

La fraudulenta superioridad de los economistas: http://internacional.elpais.com/internacional/2015/03/28/actualidad/1427562693_607910.html

Anuncios