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17.08.2014 05:20 AM

En realidad, una verdadera democracia ¿no debería ser a la vez representativa, participativa y protagónica? Este desliz psicológico –si usted quiere verlo así– no es banal

Miguel Aponte

Desde Caracas.- Pasemos a la crítica de la llamada “democracia participativa y protagónica” de la que presume el socialismo del siglo XXI. Antes, hagamos una corta digresión: ¿para qué alegar que la democracia es lo que obviamente tiene que ser? Los socialistas del siglo XXI nos dicen que su democracia es “participativa y protagónica”. Pero si es así y tiene que ser así, para qué y por qué enfatizarlo. En realidad, una verdadera democracia ¿no debería ser a la vez representativa, participativa y protagónica? Este desliz psicológico –si usted quiere verlo así– no es banal y habla mucho del producto final.

La verdad es que, en cualquier caso, el uso de adjetivos denuncia su falta. Es fácil mostrar la completa ausencia de participación y protagonismo de la “democracia participativa y protagónica”, la frase es simplemente una redundancia vacía, un vulgar mecanismo ideológico, una trampa caza-bobos. Lo vivimos a diario y hasta la saciedad. Pregúntese, si no, ¿cómo se eligen los candidatos a cargos públicos del gobierno o las propias autoridades del Psuv? ¿Quién los escoge? ¿Sus bases participan? ¿Qué es lo que protagonizan? Y, dígame, cuando en el caso de cargos de elección pública el candidato del gobierno pierde, ¿respetan la decisión de la mayoría? ¿O imponen a su fracasado candidato a la fuerza, creándole cargos y otorgándole recursos con total sinvergüenzura?

¿Es que la mayoría no importa? El gobierno mantiene vencidos de manera ilegal todos o casi todos los contratos colectivos de sus trabajadores, sin ninguna razón, desconociendo derechos laborales y hasta los decretos de inamovilidad, ¿esto es participativo o protagónico? La lista es miserablemente interminable: piense en la Asamblea Nacional. ¿No hemos visto cómo se golpea, amenaza, excluye y con la mayor vulgaridad se niega derechos elementales a los diputados de la oposición? Esos diputados “expresan”, “son”, votos de ciudadanos, ¿o no? Entonces, ¿esos votos y quienes los hicieron no tienen derecho a participar y protagonizar? Y recordemos que la oposición obtuvo más de la mitad de los votos de la actual Asamblea.

Pero cada día hay más ejemplos: ¿los trabajadores de Guayana hoy participan y protagonizan o simplemente se tienen que someter al dictado de la burocracia? ¿Y en Táchira, se consultó a la gente sobre el cierre de la frontera? ¿Participó? ¿Protagonizó? Ahora bien, vaya usted como ciudadano participativo y protagónico a denunciar estos atropellos a la Fiscalía General, ¿alguien piensa que habrá resultados? Sí, claro, seguramente usted sea objetado y su propia causa sirva para levantarle un expediente a usted y, quizá, termine incriminado o hasta preso.

Y no vale aquí decir que los responsables de los atropellos antidemocráticos, antiparticipativos y antiprotagónicos son nada más los funcionarios, porque tal línea de conducta se origina en la cima político-ideológica del régimen: forma parte de su estrategia de imposición y dominación. ¿Entonces? Es forzoso concluir que la consigna democrática del socialismo del siglo XXI es una estafa del régimen y nada más. Continuará.

TAGS: Las profesiones imposibles

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