Etiquetas

,

09.03.2014 05:01 AM 

El gobierno nos quiere convencer de que la pobreza “conserva la virtud de este mundo”
y es, por tanto, la mejor opción humana. Francamente insólito.

Por Miguel Aponte

Desde Caracas.- El tema de la pobreza para este gobierno es una verdadera patología. Asunto para psiquiatras. Punto. Solamente este diagnóstico puede explicar lo que se oyó el miércoles pasado, con motivo del ceremonial desplegado para conmemorar el primer año de la muerte de HChF. Si tiene usted estómago, escúchelo. Verá algo sin duda insólito; no por el dolor que es natural que sientan sus seguidores, sino por la desesperada y patética manipulación gubernamental que inundó todo el discurso. Hay otro diagnóstico: se trata sencillamente de cinismo, muy propio del desprecio que en realidad el madurismo tiene por esos “pobres” que dice amar. Escoja usted. Continúa abajo.

Estatuas de Caracas 5, la ruina del SSXXI Marzo, 2014

Estatuas de Caracas 5, la ruina del SSXXI Marzo, 2014

 

El gobierno nos quiere convencer de que la pobreza “conserva la virtud de este mundo” y es, por tanto, la mejor opción humana. Francamente insólito. Ellos, que están al frente de uno de los gobiernos más corruptos del mundo y el más corrupto de la historia contemporánea del país. Pero dejemos los argumentos policiales y jurídicos para los expertos y revisemos otra deriva del mismo asunto. Recientemente el propio ministro de Educación –leyó bien, “Educación”– se atrevió a traducir en sus propias palabras lo que nos quieren decir. Este señor declaró: “No es que vamos a sacar a la gente de la pobreza para llevarla a la clase media para que después aspiren a ser escuálidos.” Como se ve, la contradicción y el ridículo se dan la mano. Si la pobreza es la virtud, ¿para qué sacar a los pobres de su estado?

Pero examinemos la frase. Para este burócrata, “la gente” no tiene nada que hacer consigo misma. Será “sacada” y “llevada” de su condición actual, adónde, cuándo y cómo ellos digan. Y, sobre todo, para lo que ellos digan. Uno está obligado a preguntarle: esa “gente” que usted imagina, ¿son seres humanos? ¿Sujetos de acción libre? ¿Responsables de sí mismos? ¿Qué es un ser humano que se somete para siempre a las órdenes de otro? Un esclavo puede tener esa condición pero ser libre en tanto ser humano. Usted quiere algo peor: desea “seguidores” eternos y, por si fuera poco, además felices. Verdaderos borregos, pues.

Así pues, a todos los absurdos de esta estafa que llaman SSXXI hay que añadir la pretensión de someter las mentes de todos los venezolanos para siempre. ¿Qué les parece? Pero, sobre todo, ¿qué pensarán aquellos a quienes calificó de pobres? ¿En quién pensó este señor? ¿En analfabetas, desahuciados, estúpidos? En verdad, está hablando de incapaces mentales desprovistos de alma y voluntad y este es su verdadero concepto de los venezolanos. La afirmación no sólo ofendió, sino que de nuevo desnuda las patéticas intenciones de estos “líderes”. ¿Quién le dio a este “educador” estas nuevas Tablas de Moisés, de dónde saca ese propósito ridículo de querer dictar para siempre las reglas de vida de los demás? Señor burócrata: esos pobres que usted quiere, no existen, entérese. Entienda: usted no es dueño del país y menos de la gente, ni tiene porqué creerse capaz de nada que la misma comunidad no se sepa procurar. No imagine a los venezolanos como usted, no nos rebaje. Gracias.

http://eltiempo.com.ve/opinion/columnistas/quienes-son-esos-pobres-senor-ministro/129475

 

 

Anuncios