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Los expertos creen que el ser humano es como una “máquina que ha perdido su llave” y todavía más, creen que ellos la tienen

Miguel Aponte @doubleplusut

Los teóricos y políticos modernos, “expertos” y “profesionales”, creen que tienen la fórmula de la sociedad en sus manos, creen que encontraron la “verdad absoluta”. No nos lo dicen así, pero cuando se niegan a reconocer que la sociedad se pueda llevar de otra manera que la que aconsejan sus teorías, ¿qué nos están diciendo? Creen que el ser humano es como una “máquina que ha perdido su llave” y todavía más, creen que ellos la tienen. ¿En qué se distingue esta actitud de la de un profesor que dice a sus alumnos que no lean tal o cual libro? ¿O de otro, que bota un libro porque “no sirve”? ¿No están todos demasiado seguros de “su” razón?

Members of the Women's Auxiliary Army Corps, known as WAACs, their first gas masks at Fort Des Moines, Iowa, June 1942 General MacArthur called them my best soldiers LIFE

Members of the Women’s Auxiliary Army Corps, known as WAACs, their first gas masks at Fort Des Moines, Iowa, June 1942 General MacArthur called them my best soldiers LIFE

Nos están diciendo muchas cosas, casi todas absurdas pero que se han instalado como “evidencias irrefutables”; por ejemplo: que la política obligatoriamente tiene que ser cosa de “profesionales”, “especialistas”, gurúes que se las saben todas –y que son ellos, claro– y que la gente común como usted y yo no tiene acceso a esa sabiduría sino para votar, si acaso. Nos están diciendo que creen en la libertad, pero que “esa” libertad está determinada por lo que existe y punto. Nos dicen que el hombre es libre, sí, claro, pero para hacer que “este” proyecto de sociedad –el suyo– se haga posible. Nos están diciendo que desprecian al ciudadano.  Seamos sensatos, ¿qué libertad es una libertad determinada? Es ridículo e incoherente.

Creen, en fin, que la historia ya se detuvo y no habrá más. Es el discurso de Fukuyama que sí supo sacarle provecho a este complejo moderno, hasta que se arrepintió parcial y tardíamente, pero ya el mal estaba hecho.

La verdad es que si la libertad existe –y claro que existe– no puede ser sino territorio de la creación; la historia así mismo es creación, creación humana en acción. La historia y la sociedad no son las teorías que los “intelectuales” quieran, sino pura creación e igualmente esto es la política. Si no fuera así, ¿qué sentido tendría la acción humana? Respuesta: ninguno. Sería pura repetición.

La verdad es que la utopía no es querer cambiar el estado de las cosas, sino pretender que es imposible cambiarlas. Pero el problema es, repetimos, que nos hemos dejado convencer de que “nada cambiará”. Paradójicamente, los principales culpables de esta actitud son aquellos “intelectuales” encargados de estudiar cómo es que todo cambia y que nos dicen que apoyemos sus  “ideas”, que en realidad son dogmas, porque es “imposible” otra cosa. Ellos son la imagen viva del fracaso de los profesionales del pensamiento y la política.

Entonces, ¿a dónde nos conducen los profesores, intelectuales y profesionales de la política? En primer lugar, al reduccionismo y la simplificación: al absurdo de un mundo sin complejidad. Al empobrecimiento de la reflexión y del cuestionamiento; y, al final, como la política impregna todo, al conformismo y al autoritarismo. Los ejemplos están en otros países y también en Venezuela y los iremos comentando. Si desea más sobre este tema: www.economiapoliticaehucv.wordpress.com, categoría: Democracia.

http://eltiempo.com.ve/opinion/columnistas/pensamiento-unico-educacion-y-democracia/120633

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