Etiquetas

“Tomemos la imagen de una bola cerrada, de un espacio cerrado de diámetro aproximadamente constante: es el para sí. Es lo que es: una hormiga, un asno, un pez. Esta bola cerrada tiene un diámetro y <una> estructura particular determinados.

(…)

Hay un mundo de la bacteria dado de una vez por todas, o del perro, que alcanza su diámetro máximo con la madurez biológica del ser considerado, que es lo que es, y que es cerrado. Es lo que es haciendo existir un mundo propio dado, de dimensión dada.

(…)

Cuando pasamos a la subjetividad humana, debemos decir que todavía es una bola, pero capaz de autodilatarse, cuya dimensión e, incluso, cuya estructura no están dadas entonces de una vez por todas, que es pseudocerrada, no completamente cerrada (…). ¿Qué significa autodilatación? Que el mundo humano, el mundo accesible a la subjetividad humana no es dado de una vez por todas, ya se trate de una subjetividad dada, concreta, o de la clase de las subjetividades. (…) Es extensible y cualitativamente modificable hacia afuera como hacia adentro, tanto en la relación con el “mundo externo” como en relación con “sí mismo”. (…) Cuando hablamos de la imaginación radical de la psique, de la sublimación, de la mira de la verdad, de hecho hablamos de esta autodilatación”.

Cornelius Castoriadis, Sujeto y verdad en el mundo histórico-social, 2004, FCE, México, p. 194.

Tomohiro Inaba Vía www.CulturaInquieta.com

Tomohiro Inaba Vía http://www.CulturaInquieta.com

 

Anuncios