Etiquetas

,

Hay inteligencia animal y no solo en los monos superiores parlantes, o sea, nosotros: perros, gatos, caballos, elefantes, loros, leones y todos los demás… Todos son inteligentes. Pensemos en nuestras mascotas… Luego, la psique no es privativa del ser humano.

Pero, igualmente, hay inteligencia de todo lo vivo: es la capacidad de ajustar medios a fines de todo ser viviente que, por tanto, es un “para-sí”. Y, ¿cuál será el primer fin de todo viviente, desde los seres monocelulares y la bacteria hasta el ser humano? Pues es, claramente, permanecer, vivir, sobrevivir… ¿Cuál si no? ¿Cómo negar que una planta o una célula es capaz –e incluso más capaz que un ser humano– de ajustar medios a fines? Para resolver nuestra polémica sobre las plantas, les invito a ver el siguiente video: http://www.youtube.com/watch?v=9mFitwX2fL4, se llama “Las raíces de la inteligencia de las plantas”; y no es el único. Es muy interesante y clarifica el asunto. Las plantas no solamente son inteligentes, sino que hasta manipulan, engañan y mienten… No estamos solos en esto tampoco los seres humanos.

Las raíces de la inteligencia de las plantas

Pero, atención, igualmente inteligente lo es una composición compleja de células: el aparato digestivo, el circulatorio, el respiratorio, ¿vamos a negar que como sistemas son independientes, son para-sí, y ajustan medios a fines? ¿cómo negarlo? Todos ajustan medios a fines. No digo que se pregunten por el sentido de su existencia, pero es que esta realización no tiene que ver con la inteligencia racional, atención, seguramente se apalanca allí, pero es una emergencia, es otra cosa. Pero, no nos apresuremos.

Preguntemos: dentro del ser humano y sus instancias psíquicas, consciente, preconsciente e inconsciente, ¿acaso cada una de estas instancias, a su modo y en “su” mundo, no actúa ajustando medios a fines? ¿acaso no hace lo que hace para alcanzar fines? ¿no es inteligente? Creo que fue Freud quien dijo que no había un inconsciente estúpido… Entonces, dado que es fácilmente constatable que el ser humano puede ser muy estúpido, esa afirmación nos deja una pregunta importantísima: ¿de dónde surge la estupidez humana? ¿no creen que es una pregunta interesante? Dejémosla por allí para atacarla luego, si tienen interés en el punto, y prosigamos…

El inconsciente, por ejemplo, donde residen los instintos y los valores y representaciones sociales, ¿acaso no busca lo suyo, “aquello” que le interesa? Cuando se presenta un instinto, por ejemplo, ¿no busca satisfacerlo? Y, si no hubiera una instancia consciente que le dijera: “No! No lo hagas…”, ¿acaso no lo haría? ¿no lo haría si el consciente no lo reprimiera o el superyó no lo reprimiera?

Esto si hablamos de la capacidad instintiva, pero hay más: preguntémonos: ¿vemos el mundo de la misma manera a los cinco años que a los veinte? ¿de dónde surgen aquellas situaciones en las cuales sientes que quieres hacer algo, pero que, a la vez, no debes? ¿quién habla dentro de tí, para decir “quieres” y quién para “advertir” que no puedes?

Entonces, la inteligencia racional no es y no puede ser dominio exclusivo de lo humano, ni siquiera dentro del mismo ser humano. Es una facultad universal de todo lo vivo; y la psique -ese “aparato” (¿virtual?) y sus funciones- no es tampoco una exclusividad humana.

Por eso, una definición que rece “el hombre es un animal racional” es correcta, pero no añade nada nuevo y en realidad no dice nada,  pues eso es cualquier bacteria: eso es lo que es todo lo vivo y esto sin entrar a darnos cuenta que de entre lo vivo es el ser humano, quizá, el menos apto para la vida , ¿entonces?

Castoriadis, preguntaba, un poco irónicamente, “¿Por qué las vacas no tienen religión?” Iremos a este texto en un momento posterior.

Anuncios