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Platón tuerce el curso de la reflexión filosófica; atención con esto porque el giro que produce es trascendental y va a dominar el pensamiento hasta hoy. La pareja phusis/nomos, naturaleza/convención, que hasta entonces se tuvo como pareja irreconciliable, termina anulada por su planteamiento. Pero, ¿por qué para los griegos la phusis era opuesta al nomos? Y, ¿qué hace Platón para producir esta torsión? Recordemos.

Para los griegos los seres humanos no pueden vivir sino en el nomos: no son dioses ni tampoco su ámbito específicamente humano es “naturaleza”. Entiéndase, para los griegos, nadie, ni los dioses, podía ocuparse del ser humano y sus creaciones como sí ocurre, por ejemplo, en las grandes religiones monoteístas donde Dios crea al hombre y lo salva o lo condena; además, tampoco creían que había “leyes” de ningún tipo que garanticen ese nomos: entonces son los mismos hombres quienes deben resolver. Ésta significación es muy importante porque con ella se sustenta el paso de la heteronomía a la autonomía.

Anka Zhuravleva 34 Distorted Gravity

Pero resulta que Platón va a proponer una Ley y una ciudad que “correspondan” a la naturaleza humana y, a partir de allí, todos los otros nómoi (las otras opiniones) no sirven, no van a servir, porque si tenemos la Ley y la Ciudad “ideal”, ¿para qué conformarse con otra? Entonces, para Platón los otros nomoi son, serán, corrupción. Aristóteles no suscribió esta tesis.

Se abrió así la senda determinista que luego será cerrada, por así decir, con Hegel. Es Hegel quien se atreverá a cerrar el círculo proponiendo que todo lo real es racional y todo lo racional es real. Platón no llegó a decir esto porque aún para él la materia no era pensable. Lean “La cuestión griega y la influencia judeo-cristiana, quinta y última parte: las implicaciones del sistema hegeliano”, para captar cómo el unitarismo se cumple al 100% con Hegel. El tema es de la mayor importancia porque nadie va a poder escapar del puño platónico, la esclavitud determinista, hasta el siglo XX: veinticinco siglos de sometimiento platónico, hacen que valga la pena entender este asunto. Léanlo.

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