El Nobel de Economía para Francisco

Etiquetas

, ,

Miguel Aponte

Justo cuando es obligante, a pesar de las dificultades, demostrar que las cosmovisiones contemporáneas no entienden el laberinto de nuestra actualidad y sólo sirven para justificar sus fracasos, aparece la «CARTA ENCÍCLICA LAUDATO SI’SOBRE EL CUIDADO DE LA CASA COMÚN», que el papa FRANCISCO publicara el pasado 24 de mayo de 2015. Nosotros, que hemos pasado por comunistas frente a los liberales y por esclavos del capital frente a los marxistas, vemos ahora al propio Papa enseñando a todos cómo se piensa cuando se piensa, sin miedo ni chantaje, asumiendo las consecuencias; y, la verdad, no incomoda para nada esta «modesta» ayuda.

A la gente la empobrecen

Liberalismo y marxismo, derecha e izquierda, no son hoy verdaderas alternativas, opuestos reales y útiles a la hora de contrastar y comprender; representan el maniqueísmo contemporáneo: son «parte interesada» del mismo discurso con signo contrario, cinismo con el cual se quiere seguir ocultando la realidad actual y sus salidas. Veamos.

¿Cuál es la diferencia entre defender la propiedad para justificar el aumento de la pobreza y la desigualdad; y aumentar la pobreza y la desigualdad negando la propiedad? ¿En qué se oponen en verdad liberalismo y marxismo si lo único que reivindican es la propiedad privada de algunos versus la propiedad privada de un déspota y sus cortesanos, es decir, algunos, donde además aquellos se cuelan? ¿En qué es que son contrarios? Están, al contrario, ambos, atrapados en su propia visión de la «dominación perfecta»: ¿quién es mejor amo, «el capital» o «la burocracia»? ¿No son ambos la expresión de la sociedad dividida para siempre entre  «dirigentes»  y  «ejecutantes»? ¿Dónde dejaron la democracia?

¿Dónde dejó el interés común una sociedad en la que sólo importa la economía, individual o colectiva, qué más da? ¿La libertad va a ser sólo la exaltación del ego, incapaz de pensar en el mañana, ni siquiera porque allí vivirán nuestros hijos y nietos? ¿La igualdad va a ser nada más que la vulgar eliminación del individuo y todas sus libertades? ¿Por qué iba a ser mejor que alguien dirija la sociedad para siempre en lugar de la difícil democracia, la política y el desafío de pensar? ¿El abandono de la política por los ciudadanos no nos llevará siempre al autoritarismo, de derecha o de izquierda, qué más da? ¿Nos debemos conformar? Este es el tipo de preguntas y la reflexión que nos invita a hacer este aporte denso y valiente del Papa. Por eso, aunque sería poco, proponemos formalmente el Premio Nobel de Economía para el papa FRANCISCO; una decisión que en realidad beneficiaría al premio que al fin daría muestras de entender qué representa la economía en una sociedad que busca el verdadero sentido de sí misma y no solo algoritmos y dogmas mecánicos alejados de toda realidad.

CARTA ENCÍCLICA LAUDATO SI’ DEL SANTO PADRE FRANCISCO: SOBRE EL CUIDADO DE LA CASA COMÚN:

http://w2.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html

http://eltiempo.com.ve/opinion/columnistas/el-nobel-de-economia-para-francisco/187129

http://redinternacionaldelcolectivo.blogspot.com/2015/07/el-nobel-de-economia-para-francisco.html

http://lacabraloca.com.ve/?p=322

Liberalismo y marxismo: ¿religión o cansancio?

Etiquetas

, ,

Miguel Aponte

Borges decía que «el concepto de ´texto definitivo´ no corresponde sino a la religión y al cansancio», tenía razón. Claro, Borges fue un espíritu libre, ni marxista, ni liberal ni, por supuesto, mucho menos economista. ¿Qué pasa entonces con las grandes cosmovisiones modernas, marxismo y liberalismo? ¿Por qué son tan tercas en reconocer que aquello que dan por sentado y verdad, son hoy cáscaras vacías? ¿Por qué se sienten tan originales y frescas como cuando esos pensamientos, en efecto, algo dijeron al mundo?

SECTAS

Han quedado reducidas a sectas religiosas, ostentando ‘textos definitivos’ sin verdadero pensamiento; y, atención, si alguien cuestiona, la respuesta es la del 《enemigo de clase》 o 《enemigo de la propiedad》; y así, a la vez, cancelan la reflexión. Por este camino hasta el papa es comunista y Putin un gran demócrata. ¿Cómo llegaron hasta tal indigencia intelectual? Para articular respuestas hay que apartarse de las tres momias: marxismo, liberalismo y teoría económica. Quedaron para justificar y no ya para explicar ni comprender.

Chesterton, por ejemplo, sostuvo que el especialista moderno es un reduccionista: «estudia al gusano como si éste fuese el mundo», con lo cual reduce el mundo a su pequeño gusano. Sabe mucho de demasiado poco, pierde en comprensión lo que cree ganar en rigor: se desactiva a sí mismo. Así por ejemplo, a partir de una verdad parcial –que hay desigualdad y explotación o que el mercado funciona– el marxista y el liberal reducen la complejidad social a esa única verdad, con lo cual caen en la falsedad. Ninguno advierte que «la falsedad nunca es tan falsa como cuando es casi verdadera» y que aunque podemos ver la realidad del mundo en la realidad del gusano, no podemos reducir el mundo a la realidad del gusano. ¿Se ve?

Las taras que momifican a ambos pensamientos son, curiosamente, las mismas. Veamos. Primera, el positivismo subyacente que los domina, creer que han encontrado la llave que abre todas las puertas y explica la sociedad: la causalidad económica. Segunda, consecuencia de aquella, adolecen de un pensamiento centrado en lo económico. Tercera, el determinismo reduccionista y la simplificación correspondiente. Cuarta y última, consecuencia trágica del encuadre anterior, su entrega incondicional a una falsa razón, que dan por evidente y no cuestionan. Por eso para el liberalismo y el marxismo las ambigüedades, contrastes y conflictos terminan en maniqueísmo, un falso mundo dividido entre buenos y malos que hay que eliminar. Son esclavos de la idea de «expansión ilimitada del dominio de lo racional»: la creencia de que la razón explica y puede controlar todo, la sociedad y la vida y que, para colmo, todo aquello que la niega es error o maldad. Cabría entonces preguntar, ¿será religión o cansancio?

http://eltiempo.com.ve/opinion/columnistas/liberalismo-y-marxismo-religion-o-cansancio/186464

http://redinternacionaldelcolectivo.blogspot.com/2015/06/liberalismo-y-marxismo-religion-o.html

http://lacabraloca.com.ve/?p=299

El control como modo de ser

Etiquetas

, , , ,

Miguel Aponte

Si usted pregunta a cualquier venezolano si deben controlarse los precios de la gasolina, el dólar o cualquier bien, casi seguro le dirá que sí. La idea psicótica del control domina el imaginario social. Esto hará quizá muy felices a los chamuscados marxistas criollos, aunque no impedirá que fracasen siempre, precisamente por su hambruna mental. La mala noticia es que sus contrarios han resultado iguales. Nos referimos, por supuesto, a los liberales criollos. Marxistas y liberales son una  prueba viviente de “diferencia en la identidad”. Al igual que dos puntos en el plano, son idénticos y se distinguen solo por la posición que ocupan en el papel. Unos a la izquierda y otros a la derecha, sin que esto signifique nada sustancial. Ambos quieren control: eso sí, “su” control. Veamos.

Dos caras

Dos caras

¿Cuál es la diferencia entre creer que el Estado va a ser capaz de controlar la economía y esta dará la felicidad social y creer que es el Mercado el que va a hacerlo? ¿Cómo no ver en el fondo el mismo determinismo sin base? ¿Cuál determinismo? Pues el que considera que la economía es el centro de todo y a partir de ella se articula el resto de lo social. Comience usted por evaluar los nombres con que postulan sus respectivos credos: capitalismo y socialismo. ¿A qué atienden ambos términos, en qué se centran? ¿No es acaso en lo económico? ¿Cómo no ver que es el mismo supuesto con diferente signo? ¿Y por qué ambos llegaron a la misma conclusión? ¿Y dónde dejaron a la democracia?

Como si faltaran ejemplos, ahora los liberales criollos, desesperados ante el desastre económico en que el régimen hunde a todos, en un ejercicio de vendaje de ojos, deciden proponer que el país renuncie a la política monetaria y decrete la dolarización. ¿Qué propondrán cuando el inepto muestre que tampoco puede manejar la política fiscal y lo demás? ¿Qué vengan los marines? Pero señores, ¿acaso no sería lo correcto terminar con este régimen y superar para siempre el populismo-caudillismo-autoritarismo? ¿Por qué no se proponen más bien un país de verdad? ¿Qué quieren decirnos? ¿Qué se conformarían con éste régimen si es que la economía “les” funcionara? ¿Qué clase de liberales tenemos aquí? ¿Liberales ansiosos por amarrarse a un palo?

Es una desgracia especialmente para los verdaderos liberales, porque estos, como se sabe, aparecieron en la historia antes que el marxismo. Entonces, ¿cómo se dejaron quitar el almuerzo? Pero así es la historia: paradójica y difícil. Por eso, porque el liberal-marxismo se ha vuelto incapaz, decididamente pensamos que la tarea pendiente sigue siendo volver a pensar la economía política, sus supuestos y sus verdaderas relaciones con la libertad y la democracia. Es lo que liberales y marxistas valientes tendrían que hacer; pero, preguntemos: ¿los hay?

http://eltiempo.com.ve/opinion/columnistas/el-control-como-modo-de-ser/185727

http://www.petroleoamerica.com/2015/06/el-control-como-modo-de-ser-doubleplusut.html

http://lacabraloca.com.ve/?p=270

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 433 seguidores