¿Adónde va un país que no piensa?

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Miguel Aponte

Hasta hoy los marxistas criollos se mantienen anclados en sus creencias positivistas del sXIX; pero, atención, los liberales criollos también. En su imaginario son más iguales que lo que están dispuestos a reconocer. En realidad, sus contradicciones son más aparentes que reales. Los miembros más “agudos” de ambos lados, ya captaron que, en el fondo, buscan objetivos perversamente conciliables: los “marxistas”, cuya obsesión por el control es patológica, quieren el poder para siempre; mientras los “liberales”, siempre tan economicistas, lo que quieren es ver respetada su tasa de ganancias para siempre. Además, para ambos la política y la democracia son en realidad algo molesto y de segundo orden, que cuando importa es porque sirve a sus propósitos. ¿Nos equivocamos?

BURRO

Entonces, ¿qué pasaría si hallaran un modelo en el cual la coexistencia entre autoritarismo y propiedad privada fuese posible? Pues bien, si usted guarda algún afecto por la libertad, preocúpese, porque ese esquema, mezcla de capitalismo salvaje y despotismo comunista, existe; y si usted no cree, fíjese en China. El partido hegemoniza la sociedad mientras el capitalismo está muy feliz, siempre que comulgue con las pautas que le imponen y olvide la democracia. ¿Y la Cuba de Raúl, adónde cree usted que va?

Entonces, una economía en crecimiento, sin inflación, sin devaluación y sin escasez, no será eterna, pero tampoco es nada nuevo y puede coexistir con el autoritarismo. Y, cabe preguntar, ¿no sería esta mezcla lo que satisfaría a ambos bandos criollos? Así pues, nuevamente estamos ante el peligro de copiar esquemas extranjeros pues el matrimonio entre dictadura comunista y capitalismo ya lo inventaron en otra parte. Dicho más claramente: el peor peligro que enfrenta la libertad y la democracia en el sXXI consiste en que los comunistas al fin se dieron cuenta de que su antigua enemiga, la propiedad privada, puede perfectamente ser su doncella sometida y satisfecha. Sólo la política democrática puede salvarnos de esta desgracia.

Lastimosamente la constante positivista parece haber contaminado a los “nuevos” partidos venezolanos que lucen como mixturas degradadas de socialdemocracia, socialcristianismo y marxismo, ahora con renovada pintura populista y autoritaria; y es que hay una fascinación por estas tendencias que se expresa en el régimen, pero también en los partidos, viejos y nuevos. ¿Dónde hay algo nuevo? ¿El Psuv? Nada que ver: con él se ¿cierra? el ciclo populista-autoritario-caudillista que inició Guzmán Blanco y prosiguieron todos en el sXX: fracaso total. En cuanto a PJ, VP y el resto de los partidos, ¿traerán algo distinto? ¿Reivindicarán la democracia y la libertad o se conformarán con el productivismo autoritario del “nuevo” capitalismo comunista? Veremos.

http://eltiempo.com.ve/opinion/columnistas/adonde-va-un-pais-que-no-piensa/182685

http://www.petroleoamerica.com/2015/05/adonde-va-un-pais-que-no-piensa.html

Bibliografía relacionada:

http://produccion.notitarde.com/Columnistas-del-Dia/Polo-democratico-y-patriotico-version-postmoderna-del-bipartidismo-2422407/2015/05/24/513735

http://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/22403-equilibrados-y-equilibristas#.VUdIRQEEIIY.twitter

La dolarización III

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Miguel Aponte

Cómo será de precaria la reflexión por estos días en Venezuela, que liberales y chavistas coinciden en que para salvar la economía hay que «dolarizar». La clave que explica esta curiosidad está en el poder mágico que, para ambos, tiene la medida, lo que coloca a los dos en el campo del «fetichismo» económico. Movería a risa, si no fuera trágico: creen que copiando esquemas resolverán problemas que lo que requieren es ideas legítimas y ejecución propia; y no quieren admitir que éstas hay que «parirlas» y «trabajarlas»  aquí. No se trata de que sea impropio compartir ideas y experiencias, incluso modelos, pero de allí a copiar vulgarmente cualquier cosa y pretender así importar resultados, es demasiado.

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La devaluación refleja la inflación, pero no es su causa; la inflación acompaña a la escasez, pero no es su origen. Por lo tanto, la ausencia de devaluación no garantiza abundancia ni una economía fuerte y productiva y mucho menos prosperidad y desarrollo automáticos; y, de hecho, una devaluación cero puede coexistir con la peor escasez y una economía arruinada. ¿O es que creen que si se adopta oficialmente otra moneda y en ese país crece el PIB, lo hará aquí? ¿Si allá crecen la inversión y el ahorro, aumentarán aquí? ¿Si mejoran las expectativas allá, desbordaremos de optimismo aquí? ¿Usted va a creer que si allá gozan de variedad y calidad de bienes, veremos igual fenómeno acá? ¿Y si allá conviniera aumentar o disminuir la liquidez, convendrá aquí? ¿Cómo conciliar requisitos macroeconómicos de realidades completamente diferentes?

Yendo más allá de la economía, ¿si allá la educación básica y universitaria es de calidad, lo será acá? ¿Sí allá hubiera seguridad, democracia y libertades civiles, las tendremos aquí? ¿Se respetarán los derechos porque esa sea la norma en aquel país, si fuese el caso? ¿Y usted no cree que estos elementos extraeconómicos están en la base de aquella realidad y condicionan la supuesta prosperidad económica? ¿Acaso adoptando la moneda se van a importar automáticamente estas realidades y la prosperidad correspondiente, si es que eso fuera prosperidad? No nos engañemos. Para que esto ocurra no basta adoptar la moneda, que no es más que un elemento de aquella sociedad: habrá que asimilarse completamente, hacerse aquella sociedad; entonces esté claro, se trata de algo que va más allá de la economía. Pidan la nacionalidad: será más fácil.

Copiar esquemas ha sido la constante venezolana desde el mismo inicio de la República en el sXIX: comenzando con el liberalismo, que envuelto en su manto positivista dominó y domina las mentes socialdemócratas, marxistas y socialcristianas criollas, todas más iguales de lo que creen; y hasta hoy. ¿Qué ocurre que nos negamos a pensarnos? ¿Adónde va un país que no se piensa?

http://eltiempo.com.ve/opinion/columnistas/la-dolarizacion-iii/181945

http://www.petroleoamerica.com/2015/05/la-dolarizacion-iii-doubleplusut.html

http://lacabraloca.com.ve/?p=116

Bibliografía relacionada:

http://www.eluniversal.com/opinion/150524/un-tsunami-economico-se-aproxima

La dolarización II

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10.05.2015 05:01 AM Quien crea que dolarizando elimina estos problemas, está “vendiendo el sofá”, se equivoca: sólo los transforma, nada más

Miguel Aponte

Desde Caracas.- Pregunte a los norteamericanos si “euroizarían” su economía o a los europeos si dolarizarían la suya o haga ambas preguntas a los japoneses, o al revés: si es que le entienden, ¿qué respuesta cree que obtendrá? Exacto: un rotundo no. Ahora pregúntese usted por qué. Respuesta: porque ningún país que se entienda a sí mismo como tal iba a renunciar a manejar la política monetaria, porque ella, junto con la política fiscal y otras, configura aquello con lo que se cuenta para realizar su “política económica”, brazo indispensable de sus políticas públicas; simplemente porque de eso se trata gobernar sus propios países. Esto debería bastar para disuadir a los “dolaristas” criollos.

IMAGEN DOLAR BOLIVAR

Ahora bien, una mala política económica es causada por un gobierno pervertido y mediocre y, en nuestro caso, también por la imposición de un modelo fracasado; cuando, entre otras cosas, deviene en hiperinflación, destruye completamente el valor del dinero. Pero, ¿cómo creer que la dolarización resuelve esto? ¿Acaso la política económica se reduce a eso? ¿Y el modelo antidemocrático-populista-rentista-autoritario, se corrige así nomás? ¿Sí?

Quien crea que dolarizando elimina estos problemas, está “vendiendo el sofá”, se equivoca: sólo los transforma, nada más. Además, si piensa que este anclaje conducirá la economía automáticamente por el camino del equilibrio y el crecimiento, se equivoca otra vez. No hay relación funcional obligatoria entre estas variables. El equilibrio y el crecimiento no son resultados automáticos de causas “cosificadas” y ajenas a la sociedad. Si no se ha hecho bien, no es cerrando un ojo que se hará mejor, es con conocimientos, autocrítica seria y reflexión honesta: aprendiendo y comprendiendo. Progresar, desarrollarse, si es que caben estos términos, son resultado de visiones, actitudes y conductas complejas que la economía usa, pero que la trascienden, incluida la ética. La economía aquí es resultado y no causa.

Ahora, suponga usted que se decide, a pesar de todo, dolarizar a Venezuela. ¿Podrá hacerse mañana? Nuevo error, porque ¿a qué tipo de cambio se hará? ¿A 6,30 o a 275? Si lo hace al primero sobrevaluará la economía, si al segundo, la subvalúa: en ambos casos espantará los mercados porque no será creíble; y se irán, claro, luego de saquear los pocos dólares que quedan. ¿Y si se promedia? Igual, porque la medida sola no será nada si no se hace anticipar y, posteriormente, acompañar con otras que, en definitiva, son las que importan, ¿no es así? ¿Y cuáles? ¡Las mismas que hay que adoptar sin necesidad de dolarizar la economía! Entonces, aquello que habrá salvado la economía será el haber hecho responsablemente las cosas que había que hacer y jamás este nuevo acto de magia con el que se confunde aún más a un país ya bastante confundido.

http://eltiempo.com.ve/opinion/columnistas/la-dolarizacion-ii/181162

http://redinternacionaldelcolectivo.blogspot.com/2015/05/dolarizacion-ii.html

http://lacabraloca.com.ve/?p=96

http://www.petroleoamerica.com/2015/05/la-dolarizacion-ii-doubleplusut-especial.html?hootPostID=2161de54a2707b5d81bbb306670b76f1

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