El antes condiciona al después de manera no simétrica: no hay causación determinada

“… no hay ningún sentido en la idea de que Proust podría haber escrito En busca del tiempo perdido antes de Jean Santeuil; o que Atenas podrían haber  comenzado con Demóstenes y continuar, pasando por Pericles, yendo hacia Solón y más allá.

Esto no se debe al hecho de que el después haya sido causado por el antes. En los casos más importantes no podemos hablar de causación y, a nivel elemental, la acción de la causalidad es reversible (es ésta la raíz de las dificultades de la “deducción” termodinámica sobre la irreversibilidad). Se debe a que el antes (el antes pertinente en cada ocasión) condiciona el después de manera no simétrica”.

Cornelius Castoriadis (2008), El mundo fragmentado, ensayo Tiempo y creación, Caronte Ensayos, Argentina, p. 198

Marcel Proust by Jacques Emile Blanche 2

Marcel Proust by Jacques Emile Blanche 2

La tesis del “fin de la filosofía” es esencialmente una obra de la ideología política…

“La tesis del “fin de la filosofía” es esencialmente una obra de la ideología  política: ya sea que -caso más simple y más fácil- se afirme en el contexto cientificista-positivista, y es entonces la pieza de cierre necesaria para que permanezca indiscutida e indiscutible la dominación de la tecnociencia; ya sea que (Heidegger y sus epígonos) se trate de sellar el aislamiento del “pensador”, y de la interrogación, en relación con la sociedad y con la historia, y, bajo otra forma y con otras racionalizaciones, repetir el gesto secular de los filósofos desde los estoicos, sacralizando la realidad en la cual se manifiesta una “donación” del Ser y una “época” del Ser”.

Cornelius Castoriadis, Sujeto y verdad en el mundo histórico-social, 2004, FCE, México, p. 269

Venezuela: coherencia, ética y pobreza

20.04.2014 05:01 AM

La ética, para volver a nuestro tema, no trata
solamente de resolver las injusticias, sino que incluye la pregunta sobre los métodos con los que se pretenda hacerlo

Miguel Aponte

Desde Caracas.- Suele decirse que la economía es la ciencia lúgubre, un cuero seco; que siempre cobra aunque no siempre paga, en fin… Hay que añadir que está sometida más que ninguna otra ciencia social a la prueba pura y dura de la realidad. ¿Qué queremos decir? Pues que aquí el fin no justifica los medios y que aunque no hay garantía de que haciendo todo bien todo resulte bien, es seguro que si se hace mal, saldrá mal. Es por lo tanto territorio de la acción trágica. Eres libre de hacer, pero no de evadir las consecuencias que “necesariamente” desencadenas y que además nunca conocerás del todo.

Con este gobierno de 15 años el mejor ejemplo -no el único- para ilustrar lo anterior es la cacareada superación de la pobreza, pues burló las más mínimas reglas y puso el fin por encima de los medios. Redujo todo a un pésimo reparto de riquezas sobrevenidas y no producidas. Decidió que resolvería el asunto a “realazos” -curiosa conducta para un gobierno socialista, ¿No?- y arrasó con el establecimiento productivo en todos los órdenes -ilógica conducta a la que le condujo su arrogante ignorancia-. Prefirió enriquecer a países extranjeros y cínicamente se embarcó en el buque del capitalismo mundial mientras en el bla bla lo combatía. Creyó que la fantasía del ingreso petrolero permitiría todo para siempre y así montó su proyecto de SSXXI. ¿Notarán los burócratas los aspectos éticos que se fugan por todos lados en este relato?

Al cabo ¿qué sucedió? Añadamos otro ejemplo complementario: en 2003 HChF exigió al BCV aquel “millardito”, ¿recuerdan? Ya antes él mismo había fustigado la autonomía de la institución. En seguida funcionarios del BCV y otros justificaron la criminal entrega de las reservas internacionales del país a su jefe. ¿Cómo debe interpretarse esta sumisión de los profesionales con el poder? ¿No se trata de un problema ético de primera magnitud?

Paradójicamente, para HChF y sus seguidores la medida se tomaba como un imperativo “moral” que consolidaría la lucha contra la pobreza. Ahora bien, ¿qué resultó de todo esto? Que sin contención ni respeto por las reglas básicas de la economía llegó el desmadre: inflación, devaluación, escasez y detrás un océano de descomposición social. La economía pasó pues su ineludible factura, el fracaso.

La ética, para volver a nuestro tema, no trata solamente de resolver las injusticias, sino que incluye la pregunta sobre los métodos con los que se pretenda hacerlo. ¿Debe superarse la pobreza regalando o cómo? ¿Algún burócrata preguntó a los pobres si prefieren que los mantengan o prefieren ser productivos? Los que yo conozco prefieren lo segundo. No es casual que aquel Jesús de Nazareth insistiera en enseñar a pescar aunque pudo haber resuelto el problema por la vía del milagro para siempre y para todo el mundo, incluida Venezuela. Pero no lo hizo. Entendemos que primaron razones éticas en esta decisión, ¿no? Claro, habría que preguntar a los burócratas que gobiernan si la ética -la verdadera- entra en sus requisitos de acción: nosotros lo dudamos ¿y usted?

TAGS Las profesiones imposibles

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http://prodavinci.com/2014/01/25/actualidad/bcv-15-anos-7-presidentes-que-dicen-las-cifras-por-anabella-abadi-y-daniel-ragua/

http://prodavinci.com/2014/01/04/economia-y-negocios/que-tan-alto-es-561-la-inflacion-en-venezuela-versus-el-mundo-por-barbara-lira/

http://www.eluniversal.com/economia/131205/cepal-destaca-reduccion-de-la-pobreza-en-venezuela-a-239

http://www.cepal.org/publicaciones/xml/9/51769/PanoramaSocial2013DocInf.pdf