Democracia, liberalismo y marxismo

Etiquetas

, ,

27.07.2014 05:01 AM

Ahí tenemos pues las dos ideologías que nos dominan ofreciendo “su” libertad y diciendo cómo.

Miguel Aponte

Desde Caracas.- La gran herencia traicionada por el liberalismo y el marxismo es la democracia. Pero, ¿qué queremos decir? ¿No cree que sería interesante reflexionar esto? Sobre todo en Venezuela donde estamos viviendo la muerte de todas las libertades, ¿valdrá la pena replantear este asunto e intentar salvar la libertad? Las contradicciones del liberalismo y el marxismo con la democracia están en su propio núcleo. Veamos.

¿Qué promete el marxismo? Pues, según ellos, la libertad: nos liberaría de la explotación del hombre por el hombre, de la desigualdad y de  la injusticia del sistema capitalista. Ahora bien, ¿qué promete el liberalismo? Pues, según ellos, la libertad: garantizaría al individuo el disfrute de sus goces privados a través de las leyes del mercado.

Ahí tenemos pues las dos ideologías que nos dominan ofreciendo “su” libertad y diciendo cómo. Lo que para el marxismo se conseguiría con un rodeo histórico: “cumplimiento de leyes inexorables de la historia“, para el liberalismo se conseguiría en forma inmediata: “cumplimiento de leyes inexorables de la naturaleza”, ¿se nota el paradójico parecido?

Ahora bien, ¿qué clase de libertad es ésta que está determinada por “esa” ley histórica o por “esa” ley del mercado? ¿Libertad sometida? ¿De dónde salieron esas supuestas grandes leyes histórico-naturales? ¿Eso es libertad? ¿No suena esto como “la libertad para matarse o volverse loco“, que si se usa liquida todo? ¿Se nota la contradicción? Piénselo, ¿dónde queda para liberales y marxistas el libre albedrío? ¿Se nota su parecido?

Pero hay otro vicio que también comparten liberales y marxistas. Se trata de la “centralidad en lo económico”. La cosa se puede plantear así: ¿lo económico determina todo lo demás en la vida social? Ambos van a responder “Sí”. Y, reduciendo aún más el asunto, van a llevar todo a un único punto: la propiedad y el mercado. Nuevamente, aquí ambas posturas se vuelven pura ideología. ¿Acaso vamos a creer que la propiedad y el mercado “resolverán todo” o son los “culpables de todo”? Visto con sensatez, ¿no suena completamente absurdo y hasta infantil, por decir lo menos?

El reduccionismo en lo económico plantea algo absurdo, ¿por qué? Porque resulta que el ser humano es más que la compulsión económica; y si no, ¿qué nos diferencia de las abejas? Como abejas estaríamos determinados, pero, ¿como humanos? Imposible. Ahora, para terminar, ¿dónde deja el liberal-marxismo a la democracia? Respuesta: en ningún lado. Ilustremos con China, por ejemplo: la dictadura comunista convive feliz con el capitalismo y viceversa, ¿o no? Y no es el único ejemplo, aunque sí el más brutal. China mezcló lo “imposible” pues muestra lo bien que concilian en la práctica liberalismo y marxismo, como vulgares ideologías, traicionando los valores más importantes de nuestra cultura: la democracia y la libertad. Continuará.

Platón, Aristóteles, Tucídides: mentes verdaderamente libres, no se alienaron ni siquiera a sus propias ideas…

Etiquetas

,

“Platón, Aristóteles y Tucídides siguen el curso de su pensamiento y se dejan llevar por los incidentes y las digresiones. Como nosotros nos dejamos llevar cuando estamos en un momento fecundo: escribimos, se nos ocurren otras ideas y queremos consignarlas a cualquier precio, sin que importe mucho si tienen que ver o no con el eje central de la exposición”.

(…)

Cuando esto ocurre, es como si Platón hubiera querido mostrarnos “cómo funciona el espíritu, el pensamiento, el logos cuando queda librado a sí mismo y no se preocupa por problemas de presentación formal o de comprensión exterior. Es como si nos dijera: así funciona la cosa cuando funciona; así se piensa.

Cornelius Castoriadis(2003), Sobre el político de Platón, FCE, Argentina, p. 180

Michael Manalo A serenade for a dream Vía artistaday.com

Michael Manalo A serenade for a dream Vía artistaday.com

Castoriadis, el tiempo y el ser

Etiquetas

,

Para Castoriadis hay solidaridad interna entre el desenvolvimiento del tiempo y el despliegue del ser. Tiene que ser así. Pero, es esta idea de solidaridad “interna” la que es “radicalmente rechazada y condenada en la época moderna por la posición kantiana, por la idea de que la subjetividad produce, crea una forma pura de la intuición que es el tiempo y que, como tal, tiene un sentido independiente de cualquier acontecimiento que se desarrolle en él”.

Cornelius Castoriadis(2003), Sobre el político de Platón, FCE, Argentina, p. 126

 

Louis Armstrong and Miles Davis via tsutpen

Louis Armstrong and Miles Davis via tsutpen

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 248 seguidores